Quiénes somos

Scopri chi siamo: quelli che fanno la pizza con amore! 500 Teresina
El artista Ariel Chi rinde homenaje a la Pizzería Teresina

NUESTRA TRADICIÓN

  • Mezcla de harinas integrales italianas molidas a la piedra.
  • Tres días de maduración.
  • Estrictamente dibujado a mano.
  • Los condimentos se eligen entre las excelencias de nuestro territorio, certificadas DOP e IGP.
  • Hábil cocción en horno de leña, como antaño.
Aquí se revelan los “secretos” de nuestro trabajo, porque una buena pizza no tiene atajos que esconder.
Desde nuestra apertura en 2011, hemos sido pioneros en el sector, combatiendo lo que hasta entonces había sido la creencia de que la entrega de comida a domicilio era una alternativa de segunda clase, una solución que anteponía la comodidad a la calidad.
Por eso nuestra revolución empieza por las cosas sencillas, incluso la más clásica de las pizzas, la margarita, se vuelve tan La Nostra Margherita, para la que utilizamos única y exclusivamente Mozzarella di Bufala Campana DOP, sin cargo adicional. Lo que para otros es un “extra”, para nosotros es el punto de partida.
Para nuestros fritos, deliciosos aperitivos o sabrosos tentempiés, no podíamos ser menos: en nuestros talleres no hay congeladores. Todos los productos se preparan a diario, con materias primas frescas del día, sin concesiones.
 

Teresina… SenzaGlutine: nace de tus peticiones

Tras los primeros años de “Teresina… la Tradizione”, una de las preguntas más frecuentes era: “Me gustaría poder dar a probar vuestra pizza a mi amigo celíaco, ¿habéis pensado alguna vez en una variante sin gluten?”.
Dicho y hecho. En 2015, con el asesoramiento técnico del múltiple campeón mundial de pizza sin gluten Marco Amoriello, abrimos nuestro segundo local, contiguo a ‘Teresina la Tradizione’ pero con personal exclusivamente dedicado, horno de leña y equipamiento.
El laboratorio está totalmente separado, lo que elimina cualquier riesgo de contaminación en la raíz.

 
 

¿Por qué no utiliza intermediarios o servicios de entrega externos?

Es una elección de la que estamos orgullosos.

Seguimos disfrutando hablando por teléfono, dando consejos, escuchando sus peticiones o charlando cuando viene de visita, mientras le preparamos la cena.

Nuestros repartidores no son “jinetes” numerados que transportan alimentos desde lugares aleatorios de forma despreocupada.
Contratamos y formamos directamente a nuestros jóvenes, para que se conviertan en portadores de nuestra ética y se enamoren día a día de lo que hacemos juntos. Compartimos esfuerzos y recompensas y, cuando termina el trabajo de la noche, cenamos todos juntos: somos una gran familia.